La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió un fallo histórico que obliga al IMSS a otorgar pensiones de viudez incluso a mujeres que no estuvieron casadas legalmente,
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha marcado un precedente decisivo en materia de derechos sociales al resolver que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) debe entregar la pensión por viudez a mujeres que mantuvieron una relación de concubinato con asegurados fallecidos, aun cuando no existiera un matrimonio formal.
Hasta hace poco, la Ley del Seguro Social exigía que el matrimonio hubiera durado al menos seis meses para acceder a la pensión, salvo que existieran hijos en común. Este requisito dejaba fuera a miles de mujeres que compartieron vida y hogar con sus parejas, pero que nunca formalizaron la unión ante el registro civil. Con el nuevo fallo, esa limitación queda sin efecto.
Nuevos REQUISITOS para acceder a la pensión de VIUDEZ
La resolución de la SCJN establece que el IMSS deberá conceder la pensión de viudez siempre que se cumplan al menos dos condiciones clave:
Comprobar la existencia de una relación de concubinato estable y pública.
Demostrar convivencia y dependencia económica con el asegurado fallecido.
Estos criterios buscan garantizar que el beneficio llegue a quienes realmente compartieron vida con el trabajador y dependían de su ingreso.
SIGNIFICADO DEL FALLO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN EN MÉXICO
Este fallo representa un avance significativo en la protección de las mujeres en México, especialmente aquellas que por razones culturales, económicas o personales no contrajeron matrimonio. El IMSS ya ha comenzado a aplicar la nueva disposición y a conceder pensiones bajo la Ley 73, lo que significa un alivio económico para miles de familias que habían quedado desprotegidas.
Además, la decisión fortalece el reconocimiento legal de las uniones libres y contribuye a cerrar brechas de desigualdad en el acceso a la seguridad social.
La eliminación del requisito de matrimonio mínimo no solo beneficia a las viudas actuales, sino que sienta las bases para que futuras generaciones de mujeres en unión libre tengan garantizada la protección social. Con ello, la SCJN reafirma su papel como garante de los derechos humanos y la justicia social en México.



