El Ejército Mexicano tiene como misión principal defender la soberanía nacional, garantizar la seguridad interior y apoyar a la población en casos de emergencia
El Ejército Mexicano cumple una misión fundamental para el país: defender la soberanía nacional, garantizar la seguridad interior y apoyar a la población en situaciones de emergencia. Sus integrantes participan en tareas que van desde la protección del territorio y el combate a amenazas internas, hasta labores de apoyo social como el Plan DN-III-E, que se activa en casos de desastres naturales. Además, colaboran en campañas de vacunación, construcción de infraestructura y acciones de ayuda humanitaria, siempre bajo principios de disciplina y servicio.
Las obligaciones de los soldados son exigentes y requieren una preparación constante. La vida militar implica disponibilidad permanente, entrenamiento físico y técnico, así como el cumplimiento estricto de normas y jerarquías. La disciplina es uno de los pilares de la institución, y se refleja en la capacidad de respuesta inmediata ante emergencias y en la coordinación con otras fuerzas de seguridad.
En cuanto a la remuneración, de acuerdo con la Tabla de Haberes de 2026, un soldado percibe un sueldo neto mensual de 18,840.42 pesos. Esta cifra ya contempla los descuentos de ley, como el Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Fondo de Ahorro y el Seguro Colectivo de Retiro. Conforme se asciende en la jerarquía militar, los ingresos aumentan: cabos, sargentos y oficiales reciben sueldos superiores, mientras que los mandos más altos pueden superar los 100,000 pesos mensuales.
Además del salario, los elementos del Ejército cuentan con prestaciones que buscan garantizar su bienestar y el de sus familias. Entre ellas se incluyen servicio médico militar, acceso a vivienda, apoyos para despensa y transporte, así como compensaciones técnicas y de capacitación. Estas prestaciones refuerzan la estabilidad económica y social de quienes dedican su vida al servicio de la nación.



