Baja en producción de Pemex: Sheinbaum atribuye la caída al agotamiento de yacimientos

¿Pemex en problemas?, reconocen baja en la producción y comparten qué es lo que está sucediendo

Sheinbaum aclaró que no se buscará regresar a los niveles históricos de extracción alcanzados en el sexenio de Vicente Fox, cuando la producción llegó a 3.4 millones de barriles diarios. Según explicó, en aquel periodo se sobreexplotó el yacimiento de Cantarell, considerado uno de los más importantes en la historia petrolera del país.

El objetivo, señaló, no solo responde a una estrategia de manejo responsable de los yacimientos, sino también a la necesidad de adaptarse a las demandas internacionales de reducción de emisiones y cambio climático.

Producción actual y comparación con sexenios anteriores

Durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, Pemex alcanzó una producción cercana a 1.8 millones de barriles diarios, cifra que ahora funge como referencia para la estrategia energética actual. Sin embargo, en los últimos meses se ha registrado una caída cercana al 7 %, lo que generó cuestionamientos sobre las metas planteadas.

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Baja en producción de Pemex: Sheinbaum atribuye la caída al agotamiento de yacimientos. Foto: Cortesía.

Sheinbaum precisó que la producción actual se encuentra por encima de los 1.6 millones de barriles diarios, sumando tanto los volúmenes de Pemex como los de las empresas privadas que continúan operando tras las rondas petroleras impulsadas en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

La mandataria destacó que la producción privada, aunque menor en proporción, contribuye a mantener el suministro nacional. No obstante, insistió en que el objetivo no es incrementar la dependencia petrolera, sino equilibrarla con energías limpias.

Este enfoque busca evitar la sobreexplotación de los yacimientos y garantizar su aprovechamiento sostenible en el mediano y largo plazo.

Razones detrás de la estrategia energética

El gobierno federal ha argumentado que la explotación intensiva de yacimientos en el pasado generó un declive acelerado, sobre todo en campos como Cantarell, que llegó a ser uno de los más productivos a nivel mundial. Esa sobreexplotación provocó que los recursos se agotaran más rápido de lo previsto.

Sheinbaum destacó que su administración busca corregir esa tendencia mediante una explotación más moderada y con inversiones dirigidas a sectores estratégicos, como la petroquímica y la industria de refinados.

La estrategia también incluye una mayor participación en áreas emergentes como el litio, considerado clave para la industria tecnológica y la transición energética.

Con este planteamiento, se pretende que Pemex mantenga un papel relevante sin comprometer la viabilidad de sus reservas a futuro.

Impacto en la economía y en la política energética

La baja en la producción de crudo podría tener repercusiones en los ingresos nacionales, ya que la renta petrolera continúa siendo una fuente importante para las finanzas públicas. Sin embargo, el gobierno sostiene que una explotación moderada reducirá los riesgos económicos a largo plazo.

La presidenta subrayó que esta política responde también a compromisos internacionales en materia de cambio climático, con miras a disminuir la dependencia de los combustibles fósiles.

Aunque la producción de petróleo sigue siendo esencial para el país, el enfoque se dirige a la diversificación energética, incluyendo el impulso a proyectos de energía solar, eólica y otras fuentes renovables.

Esta visión, según el gobierno, permitirá equilibrar las necesidades energéticas con los retos ambientales globales.

Participación privada en la industria petrolera

La mandataria reconoció que los contratos otorgados durante las rondas petroleras del sexenio de Peña Nieto han seguido produciendo crudo y suman al total nacional. Sin embargo, aclaró que su gobierno no tiene previsto abrir nuevas rondas en el corto plazo.

Sheinbaum reiteró que la política energética actual busca priorizar la soberanía nacional y el fortalecimiento de Pemex como empresa de Estado.

Aunque la inversión privada sigue siendo un factor complementario, la meta principal es que Pemex se enfoque en la petroquímica y en proyectos estratégicos de refinación.

De esta manera, el papel del sector privado se mantendría en los límites establecidos, sin modificar la ruta central del plan energético.

Perspectivas a futuro para Pemex y la transición energética

La presidenta sostuvo que el máximo de producción estimado, 1.8 millones de barriles diarios, es suficiente para cubrir las necesidades internas y garantizar la seguridad energética.

Agregó que los esfuerzos se concentrarán en aprovechar los yacimientos restantes de manera responsable, evitando prácticas que aceleren su agotamiento.

A la par, el gobierno planea fortalecer la transición hacia energías renovables, de modo que la dependencia del petróleo disminuya de forma progresiva.

Con esta política, México busca colocarse en la ruta de la sostenibilidad sin desatender su papel histórico como productor de hidrocarburos.